Este 28 de marzo, como evento inaugural de semana santa, Boyacá y Villa de Leyva se deleitaron con el primer ronqueo en vivo del atún aleta azul, reconocido por muchos como el pescado más exquisito del mundo. Nacido en Japón, criado en México y traído por primera vez a las montañas boyacenses, el atún fue protagonista en un encuentro de alta gastronomía único en la región...

El ronqueo (desposte en vivo) fue realizado en el centro de gastronomía y cultura de Villa de Leyva (Relato, Paella de Leyva), fue explicado y ejecutado por el chef José Infante, invitado para la ocasión por su experiencia y destreza. La cocina de Paella de Leyva se encargó de realizar el menú degustación que vivieron los comensales... usando cabeza y huesos, se preparó un caldo a leña que sería fundamental para el último plato: Una paella llamada "Azul profundo" en honor a los sabores profundos del mar que nos obsequia el pescado. "Es la primera vez que en Colombia se prepara una paella con tan valioso insumo y con tan delicado sabor" indicó Arturo Bedregal, chef y director del restaurante, reconocido por haber ganado el tercer puesto a mejor paella del mundo en Valencia, España.

El restaurante Paella de Leyva, reconocido por haber llevado la bandera de Colombia por primera vez a los concursos más importantes de la paella a nivel mundial, nos deleitó también con unos sashimis acompañados de un puré de habas y wasabi, así como un tartar del atún con maíz criollo y un aliolí de chunwas. Para cerrar la experiencia, tuvimos un postre creado por Andrea Zárate, también directora y apasionada exploradora de la repostería, quien nos ofreció una pavlova con frutos de la región. La mesa del restaurante siempre ha propendido por implementar sabores y saberes de la región, fusionando lo mejor del mundo con la identidad de sus montañas.
Después de una velada inolvidable, la paella "Azul profundo" continuó como plato de temporada durante toda la semana mayor, brindando al público colombiano la oportunidad de deleitarse con su sabor y, a Boyacá y Villa de Leyva, con el histórico acontecimiento de recibir por primera vez un aleta azul, convertiéndose una vez más en capital gastronómica de nuestra nación.
Agradecemos a La pesquera del mar y Blufiná por traernos tan extraordinario ejemplar, a Psidium por sus astillas de guayabo, que permitieron perfumar la preparación, a Dislicores y Trapiche por engalanar la experiencia con el maridaje de sus vinos y a Winemarket por brindarnos un cornicabra (ganador en 2017 a mejor aceite de oliva del mundo).



